En el marco del Día Mundial de la Escultura, el artista local Mauro De Giuseppe compartió su recorrido creativo y cómo logró convertir la herrería en una forma de expresión artística.
Con un espacio de trabajo al que su hijo bautizó como “Taller de Monstruos”, De Giuseppe contó que fue durante la pandemia cuando tomó la decisión de dejar de fabricar rejas para dedicarse de lleno a la creación de esculturas. Según recordó, el salto definitivo en su carrera llegó a partir de un encargo para un parque en Merlo.
“Me dediqué a hacer esto que quise hacer toda mi vida, pero sentí una culpa porque de alguna manera fuimos criados pensando que esto no es trabajo, como que esto era pavada”, explicó el escultor, quien hoy divide su tiempo entre la producción de obras y la docencia.
Las esculturas de De Giuseppe ya forman parte del paisaje urbano en distintas localidades. En Marcos Paz se destaca su homenaje a María Remedios del Valle, mientras que en General Las Heras recientemente inauguró un monumento dedicado al músico Cristóbal Herrero.
“Es lo lindo de esto, poder hacer algo, un homenaje a alguien que le tienen cariño, que cuando ven la obra se emocionan”, señaló el artista.
Entre sus trabajos más recientes también mencionó una colaboración con la escultora Sol Satori, con quien realizó un busto de Luca Prodan en la Ciudad de Buenos Aires. La obra, construida en acero inoxidable, fue terminada en tiempo récord.
Finalmente, De Giuseppe destacó el carácter contagioso del oficio y la importancia de compartirlo con otros: “Hay que abrir el juego para que jóvenes de sectores populares descubran su propio potencial creativo”.