Las balas que rompen con la prepotencia de Riquelme y el «respeto» a Arruabarrena
Llegó, ni siquiera firmó su contrato y puso condiciones. Así, plantado y con los pergaminos suficientes para golpear la mesa y derrumbar los caprichos del presidente, ya hizo más que sus antecesores temerosos. Rodolfo Martín Arruabarrena, el Vasquito oriundo de Marcos Paz, en su etapa de DT de Boca fue duramente criticado Juan Román Riquelme, allá por 2015. «Boca tiene que ser protagonista, este Boca es el peor de los últimos 20 años por haber sido eliminado por River en 6 meses en dos copas diferentes. Los buenos jugadores deben ganar las Copas Libertadores, los torneos locales deben ganarse siempre», así muchísimas otras apreciaciones negativas.
¿Qué pasó? ¿Por qué Riquelme a buscar un DT del riñón de Angelici y más amigo de Martín Palermo?
Porque ya no le queda más margen de error a Riquelme, el año próximo se juega ser votado o no. No le fue nada bien domando a técnicos sin pergaminos ni espaldas e interinos. Armándole los equipos y retándolos en un colectivo o en las concentraciones. Riquelme necesita ganar algo como presidente y sí o sí necesita meter a Boca en la Libertadores 2027. Para ello tuvo que recurrir a un hombre de la casa, que de entrada limpió a Cavani y Herrera. Dos caprichos de Riquelme que no le dieron resultado. En su primera medida drástica al inicio de la pretemporada, Arruabarrena apartó a Marcelo Weigandt, Juan Barinaga, Agustín Martegani y Lucas Janson. Además, previamente se acordó la rescisión de contratos de Nicolás Orsini y Ander Herrera. Así como la de Edinson Cavani.
El flamante DT de Boca priorizó el equipo, el club, por sobre las diferencias personales con Riquelme. Por eso asumió, poniendo condiciones y como se dice en la jerga: a Román le entró la bala en la capa de soberbia y dominio sobre todas las decisiones del fútbol que erróneamente tomó en su mandato y en el anterior: no ganó nada en más de 4 años, no ganó la Copa más allá de obtener una milagrosa final en 2023 y paren de contar. Recordemos que Arruabarrena obtuvo como DT un campeonato argentino y una Copa Argentina, con un plantel que en el aquel momento (2015 y 2016) era bastante más limitado que este.

