Las balas que rompen con la prepotencia de Riquelme y el «respeto» a Arruabarrena
Llegó, ni siquiera firmó su contrato y puso condiciones. Así, plantado y con los pergaminos suficientes para golpear la mesa...
Llegó, ni siquiera firmó su contrato y puso condiciones. Así, plantado y con los pergaminos suficientes para golpear la mesa...