Preocupa la baja calidad de la alimentación infantil: alertan sobre la caída del consumo de lácteos
En declaraciones brindadas a Canal 8 de Córdoba y Canal 10 de Salta, Sergio Britos, licenciado en Nutrición e integrante de PROFENI, analizó el complejo panorama alimentario que atraviesa el país, poniendo el foco en la vulnerabilidad de las infancias. Durante sus intervenciones, el especialista desglosó los factores económicos y culturales que condicionan la dieta de los hogares y fijó una postura clara frente al debate legislativo en torno a las normativas de salud pública vigentes.
Respecto a la notable caída en el consumo de lácteos y la degradación de la dieta diaria, Britos advirtió que «hace mucho tiempo que venimos hablando acerca de la poca diversidad y de la baja calidad nutricional que tiene la dieta de la población en general y de la población infantil en particular». El experto explicó que este escenario responde a múltiples variables, entre las que se destacan de forma directa los «procesos inflacionarios que han afectado particularmente el precio de los alimentos» a lo largo de los últimos años en el país.
Asimismo, el nutricionista señaló el peso que tienen los «hábitos socioculturales que hacen que nuestra alimentación sea poco diversa, más bien monótona», lo cual se suma al desafío diario de los padres con los niños pequeños que se resisten a probar nuevos ingredientes. En este ecosistema, criticó la falta de estímulos comerciales para el consumo saludable, remarcando que «la publicidad tiene una relación muy directa con lo que la gente ve por un lado y luego está dispuesta a comprar», mientras que en las pantallas «no se publicitan a las verduras, a las frutas, a las legumbres».
Ante este diagnóstico de monotonía alimentaria, ponderó las propiedades del yogur como una matriz de nutrientes de gran nivel y destacó su importancia para revertir indicadores críticos detectados en sus investigaciones epidemiológicas. «El yogur tiene un rol decisivo en un nutriente que es altamente deficitario en nuestros niños y niñas, que es el calcio. Prácticamente la mitad de los niños en nuestro estudio presentaron deficiencia de calcio», detalló, recomendando la elección de variedades naturales o con la menor cantidad de azúcar añadida posible.
Por otra parte, Britos expresó la postura compartida entre PROFENI y la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) respecto a la intención oficial de dar marcha atrás con la Ley de Etiquetado Frontal. «Frente a esta propuesta gubernamental de derogar la ley de etiquetado frontal, nos parece más adecuado realizarle algunas modificaciones que verdaderamente son necesarias», afirmó, argumentando que el sistema técnico actual para medir los nutrientes «es erróneo y lleva a muchas confusiones» que terminan descalificando productos de manera injusta.
Finalmente, defendió la continuidad del marco general de la regulación al asegurar que «el resto de la ley verdaderamente nos parece que es muy apropiada» porque resguarda la publicidad, el marketing, los entornos escolares y la educación alimentaria en los colegios. Al balancear los tres años de su implementación, concluyó que «la gente reconoce el etiquetado, sabe que existe y le parece que es útil», aunque admitió que todavía resta estudiar científicamente qué modificaciones reales generó el impacto de los octógonos en la dieta efectiva de la población.

