¿Penitenciaria o Home Office? El límite a los celulares y el respeto que Marcos Paz merece»
El dirigente bonaerense Aníbal Pazos, referente de Transformemos Marcos Paz, reflexiona sobre el agotamiento del sistema carcelario provincial y denuncia el impacto de la inseguridad ‘exportada’ a los barrios. Frente a un sistema penitenciario que exporta inseguridad a nuestros barrios, es necesario marcar una distinción clara entre quienes buscan el orden y quienes prefieren la desidia.
La situación de las cárceles en la provincia de Buenos Aires llegó a un límite que ya no se puede tapar con retórica. Lo que debería ser un ámbito de encierro y justicia se ha transformado, por falta de decisión política, en un problema de seguridad que golpea directamente en la puerta de cada vecino. Cuando el Estado pierde el control de lo que sucede dentro de la prisión, lo que sigue es el caos que vemos hoy: delitos que se digitan desde una celda como si fueran una oficina más.
En este escenario, es fundamental observar las diferentes miradas que conviven en la política. No todos vemos el problema de la misma manera. Mientras hay sectores que parecen cómodos con una visión permisiva o romántica, que bajo el paraguas de ciertos dogmas ideológicos termina desprotegiendo a la sociedad, desde el Frente Renovador se ha impulsado una iniciativa que busca devolver un poco de sentido común. El reciente proyecto para limitar el uso de tecnología y celulares en los penales es un ejemplo de esto: es una búsqueda de poner orden donde hoy manda la anarquía.
Para nosotros, en Transformemos Marcos Paz, esto no es una discusión teórica sobre leyes; es una cuestión de respeto a nuestra comunidad. Marcar la diferencia con esa otra visión —cercana al kirchnerismo que prefiere no profundizar en el control penitenciario— es clave. Necesitamos una gestión que entienda que la prioridad es el vecino que trabaja, no la comodidad de quien está cumpliendo una condena.
Sin embargo, el problema de fondo es aún más profundo y nos toca de cerca. Porque mientras en las altas esferas se discuten estas normativas, en los hechos se sigue avanzando con decisiones que nos afectan directamente.

