Norby Briasco celebró el campeonato con Boca y en Marcos Paz hubo fiesta

Vaya si fue épico el campeonato logrado por Boca que, en la última fecha pudo haber dilapidado todo lo conseguido fechas atrás. Boca no podía con Independiente, pasaban los minutos y a Racing le concedieron un segundo penal que malogró Galván. La atajada de Armani se vivió como una fiesta en la Bombonera. Y a esa altura de la tarde, con sendos empates, Boca obtenía su estrella 73 y el 51º torneo local, igualando la marca de River en ese aspecto.
Después el colombiano Borja selló el triunfo para River y la historia ya estaba escrita, cero especulaciones y un párrafo aparte para las declaraciones del gran DT de River, Marcelo Gallardo, que confirmó su partida apuntando a los “valores” del triunfo.
Faltando unos 15 minutos para el segundo tiempo en la Bombonera, entra Norby Briasco de Marcos Paz por el destacadísimo Luca Langoni, fundido y ya sin piernas como todo el equipo que hizo un esfuerzo enorme para llegar hasta la última fecha como podía: con lesionados a modo de consultorio; apelando constantemente a los chicos de la Reserva para intentar ganar los encuentros. Con el arquero Agustín Rossi ya siendo ídolo por las enormes actuaciones que lo consolidaron durante este año. En tanto, Briasco, el chico de Nuestra Señora de la Paz, encaró a toda la defensa de Independiente, se mostró, pidió la pelota, le hicieron dos fouls clarísimos y un tercero cuando no lo podían parar. En el momento más caliente del partido, cuando el la Boca rezaban que Racing no le gane a River, Norby tiró un taco y caño que fue memorable para sus jugadas personales, después le cometieron foul para pararlo.
Lo que pasó con Briasco fue muy desagradable desde lo físico, tuvo que operarse de un tobillo a principios de año y al rehabilitación le llevó muchísimo tiempo, hasta casi había hinchas de Boca que no se acordaban de su presencia en el club. Pero cuando en Santa Fe, en un partido muy complicado frente a Colón, abrió la cuenta al cabo de una excelente jugada de Fabra; abriendo su pie derecho puso en ventaja a Boca para que más tarde Luca Langoni sellara el triunfo ante el sabalero.
Después vino el clásico frente a River, entró faltando unos minutos para el final justamente en el córner que derivó en el gol de Darío Benedetto y salió en la foto colgándose al alambrado, lo celebraron en Marcos Paz y hasta la prensa en general decían que Briasco era un talismán que ayudó con su presencia a ganar estos partidos clave.
Norby fue titular frente a Lanús, había jugado un muy buen partido y le duró poco su presencia en la cancha: se lesionó con esguince en el tobillo que no había sido operado, el izquierdo. Así se fue llorando de la cancha, por todo lo que había luchado para ganarse la consideración y las ganas de jugar algunos minutos.
La historia dirá que volvió a ser convocado recién en la batalla que Boca ganó en La Plata, frente Gimnasia, en la boca del “Lobo”, no entró. Pero lo celebró al final con Independiente, siendo parte del 11 que se coronó campeón frente a Independiente. Felicitaciones Norby!

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