La comunidad wichi, desarrollándose en un trabajo digno y sustentable

Unas treinta familias, en el norte argentino, pudieron emerger y ser los propios productores de su marca de indumentaria • Desde barbijos hasta ropa versátil, cómoda y atemporal • Todo se realiza con dedicación y pasión • El emprendimiento se ejecuta en San Ignacio de Loyola, a 350 km. de Salta Capital.

Conocer para transformar

LHAKA – nuestro en español –  es el resultado de un proyecto de Fundación Molinos Cañuelas que desde el 2014 trabajó con la comunidad de San Ignacio de Loyola de una manera integral: conociendo sus necesidades, problemas y oportunidades mediante programas de intervención en salud, nutrición, educación, higiene, infraestructura, relaciones comunitarias y capacitación en producción textil.

El objetivo del programa fue generar trabajo sustentable y duradero; así como también propiciar el desarrollo individual y de comunidad. Para ello la industria textil es óptima ya que los puestos de trabajo pueden ser ocupados indistintamente por hombres o mujeres, los turnos pueden adaptarse de acuerdo a la producción y es sabido que las prendas de  calidad  a buen precio son valorados por los clientes.

Trabajo y dignidad

El trabajo que ofrece la textil se presenta como estrategia para superar en el mediano plazo los subsidios y pobreza reemplazándolos por producción, trabajo digno y prosperidad. LHAKA no recibe subsidios o ayudas del estado; una manera de demostrar que con trabajo, dedicación y alianzas estratégicas se pueden generar oportunidades de trabajo genuinas.

El 100% de los ingresos de LHAKA se destina a las manos que confeccionan las prendas en la comunidad wichi San Ignacio de Loyola y a la calidad en la materia prima del producto para poder ofrecer al mercado prendas de calidad que generan de inmediato un impacto positivo en la economía, la sociedad y el ambiente.

Moda sustentable

Elegir prendas LHAKA no solo es elegir ropa versátil, cómoda, atemporal; sino también elegir formar parte de un movimiento ético mucho más grande que prioriza una nueva forma de producir y consumir, un movimiento de moda sustentable con impacto positivo en economía, sociedad y medio ambiente.

Tapabocas LHAKA: El lado B de la pandemia

El año pasado todos sufrimos un cimbronazo con las noticias de la pandemia y el aislamiento. Las consecuencias no se hicieron esperar. Comercios, emprendedores, empresas tuvieron que dar respuestas rápidas para continuar sosteniendo sus proyectos.

LHAKA no fue la excepción, si bien las prendas que confeccionan son de calidad, versátiles y atemporales, el mercado de la moda tendió a retraerse un poco. Sin embargo desde aquel marzo de 2020, el taller incorporó las medidas de seguridad y protocolos vigentes para continuar la producción textil. De manera que LHAKA nunca cerró las puertas en este tiempo, solo se tomaron algunas semanas para acondicionar el espacio a las nuevas medidas de seguridad.

Crisis y oportunidades

Un nuevo indispensable surgió a raíz de la pandemia para toda la población. Entre la sugerencia y la obligatoriedad todos nos vimos necesitados de usar barbijos o tapabocas. En medio de la recesión que atravesaba el mercado textil,  LHAKA supo dar respuestas.

Así es como incorporó una línea de accesorios, que incluye los tapabocas LHAKA realizados con doble tela respirable y de alta calidad. Enseguida fueron requeridos por empresas y particulares que vieron en el producto la misma calidad que en las prendas.  Hoy es un accesorio muy requerido por clientes habituales y ocasionales, por ello se siguen confeccionando y se incorporan nuevos diseños cada temporada.

Texto: Luciana Lucero. Encabezado y título: Hora de Informarse

Para más información  vinculada a las prendas que realizan pueden verse en el Instagram: @lhaka_wichi

Para comercializar prendas LHAKA en negocios y tiendas comunicarse al teléfono: 3875973864

 

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