LA CASA DE MONTESQIU Y URQUIZA VOLVIO A SUS ORIGINALES DUEÑOS

Con alegría nos complace anunciar que desde hace ya unos días los hijos y las hijas de los militantes del Grupo PROA hemos recibido la casa que era de nuestros padres ubicada en Montesquieu y Urquiza en la localidad de Marcos Paz.
Esa casa fue adquirida, bajo seudónimo, por Haroldo Logiurato, quien compartía la secretaria general del PROA junto a Eduardo Luis Duhalde, con el objetivo de realizar en forma discreta tareas de resistencia a la dictadura militar. Allí se coordinaban luchas sindicales y políticas en la más absoluta cobertura de seguridad ya que muchos de los dirigentes eran intensamente buscados por los militares.
En esa casa se recopilaron importantes testimonios de víctimas de la represión, se empezó a develar el método del estado terrorista: detenidos que luego no aparecían presos en ningún lugar o aparecían muertos; asesinatos fraguados como enfrentamientos; plan sistemático contra los militantes populares y sus familias.
Todo ese trabajo se elaboraba en informes desde esta casa y se sacaba discretamente al exterior aportando a la CADHU documentación única que permitió la denuncia internacional temprana sobre el carácter sanguinario de la dictadura argentina, tanto en Europa como en el congreso EEUU
La casa también sirvió de refugio para militantes que escapaban de la represión y desde aquí se organizó su salida del país.
Desde esta casa también se colaboró apoyando la organización de los trabajadores en los conflictos gremiales de aquel tiempo, Villa Constitución, conflicto de Luz y Fuerza, Docentes entre muchos otros.
Los habitantes de esta casa, nuestros padres, eran conscientes de los riesgos que suponía su actividad política. Sabían que se podían enfrentar a ser capturados, torturados y seguramente asesinados por la represión, ya habían pasado por las cárceles durante anteriores dictaduras.
Su decisión de permanecer en la Argentina, a pesar de la intensa búsqueda que sobre ellos desplegaba la represión desde el comienzo del golpe, fue para comprometer la realización de todas las tareas de resistencia posible a la dictadura que estaban coordinando. Pensaban que cada día que se pudiera acortar de ese plan implacable que venía a asesinar para quitar derechos a los trabajadores y al Pueblo era un esfuerzo que no se debía dejar de realizar.
Esta casa fue atacada por un operativo conjunto del ejército y la policía la tarde del 11 de junio de 1977 permaneciendo como centro de detención durante varios días y a donde fueron llevando distintos detenidos. Todos ellos, entre los que están nuestros padres, permanecen detenidos – desaparecidos.
El trabajo de grupo PROA fue efectivo en gran modo.
Entre otras, fue en base a la denuncia de la CADHU en el congreso norteamericano que el presidente Jimmy Carter decide bloquear la venta de armas a la argentina y votar en contra de nuevos préstamos a Martínez de Hoz. También aportan las denuncias de la CADHU en la investigación de la CIDH en la OEA y en el viejo continente se conseguía la condena de la dictadura de Videla por parte de mandatarios y líderes políticos y sociales de Europa.
También quedaron activos cientos de militantes y delegados sindicales con los cuales PROA coordinaban tareas, y se mantuvieron en una resistencia decidida siendo claves en el acatamiento de los paros convocados por la comisión de los 25 primero y la CGT Brasil después.
En esta casa se trabajó con valentía y coraje por una argentina Justa, Libre y Soberana.
El jueves 15/07/21 firmamos en el juzgado de Marcos Paz la cesión de la propiedad a los hijos e hijas del grupo PROA por quienes eran sus actuales dueños Sebastián Amigueras y Analía Guzmán, los que con comprensión histórica y ánimo reparatorio decidieron donarnos la casa para que la recuperemos los originales dueños. Nuestro profundo agradecimiento por este gesto generoso.

Los familiares del grupo PROA estamos constituyendo una entidad para establecer allí un sitio de la memoria.
Queremos trabajar junto a todos los familiares, especialmente junto al municipio de Marcos Paz que con sensibilidad siempre reconoció el lugar por su importancia histórica y también junto a la secretaria de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires y a la de Nación.
Un lugar donde mirarnos en el pasado para inspirarnos hacia el futuro, un futuro mejor afirmando en las jóvenes generaciones el derecho de nuestro Pueblo a ser Feliz.
Jueves 29 de julio de 2021

Noemi Logiurato 11 28877835 Claudia Bellingeri 221 6248716
Daniel Bellingeri 221 5448007 Gustavo Bellingeri 11 57400673

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