Si te gusta la sombra, bancate la pelusa

El plátano de sombra (un clásico de las calles céntricas de Marcos Paz) o Platanus hispánica pertenece a la familia de las platanáceas. Es una variedad de árbol de rápido desarrollo y que alcanza tamaño muy grande, pudiendo sobrepasar los 40 metros de altura. Son longevos ya que hay especies que pueden tener 300 años de antigüedad. Tiene copa redondeada y ramas retorcidas con ramillas terminales colgantes. El fruto es pequeño y tiene un penacho de pelos en su base. Florece en primavera y los frutos maduran a finales del verano.
Por sus características son magníficos árboles ornamentales, muy empleados para dar sombra en plantaciones lineales en calles, avenidas y jardines, en paseos y carreteras, y también se los ubica aislados en plazas públicas. Es uno de los árboles más empleados en las ciudades para decorar bulevares y paseos. En Marcos Paz, son pulmones de aire y sombra muy necesarios en verano.
Las principales características que lo hacen tan atractivo para ornamentar las ciudades son la rapidez de crecimiento, la sombra que produce, la resistencia a la polución y la longevidad. Estos motivos suelen pesar más que los que tiene en contra, principalmente para pacientes alérgicos, ya que suele producir enorme cantidad de polen. Este se difunde por el aire en todas direcciones. La alergia al polen del plátano de sombra puede, en pacientes sensibilizados, causar frecuentemente síntomas de rinitis, conjuntivitis e incluso asma.
Tanto en los adolescentes como en los adultos, la alteración de la calidad de vida afecta el rendimiento escolar/laboral y la actividad social, por alteración de los patrones del sueño, cansancio y disminución de la capacidad de concentración mental, además de somnolencia diurna.
Cada especie vegetal tiene su período de polinización. Por ejemplo, el plátano poliniza desde fines de agosto hasta fines de septiembre, las gramíneas (los pastos y la mayoría de los cereales), desde fines de septiembre hasta principios de enero, y los yuyos y malezas, de enero a abril. Habitualmente producen rinoconjuntivitis y, con menor frecuencia, asma bronquial.
En estos días, los que más van a sufrir son los alérgicos a pólenes de árboles. Pero las molestias son prevenibles. Otras medidas preventivas aconsejadas son: utilizar lentes de sol, para no exponer la conjuntiva a los impactos del polen, mantener las ventanas cerradas durante las últimas horas de la mañana y las primeras de la tarde, mantener cerradas las ventanillas cuando se viaja en auto, evitar cortar el césped o acostarse sobre él, y no secar la ropa en el exterior durante la época de máxima polinización porque los granos pueden quedar en la tela.

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