Se firmó el convenio entre la empresa Las Acacias y el municipio: se relocalizará en Marcos Paz, pero los vecinos siguen molestos por los ruidos

En marzo de este año el Municipio de Marcos Paz y la empresa Las Acacias S.R.L. firmaron un acuerdo que establece el traslado definitivo de la mencionada empresa, a través de su relocalización en una zona apta para el desarrollo de su actividad.


Haber alcanzado este acuerdo es un éxito en sí mismo, ya que de no haber avanzado el acuerdo este tema podría estar resolviéndose en la justicia, lo cual implicaría que quedarían años, en lugar de meses, para una resolución definitiva del tema, y sin garantías de éxito.
En virtud de este acuerdo, la relocalización se realizará en dos etapas: la primera involucra la producción que genera las molestias denunciadas, y deberá realizarse antes del 30 de septiembre de este año. El resto del emprendimiento deberá concluir la mudanza antes de los dos años de firmado el acuerdo. La empresa también tiene limitadas las cargas y descargas entre las 20 y las 7 horas, y se compromete a realizar una serie de ajustes en la infraestructura edilicia para menguar las molestias a los vecinos antes de los sesenta días de firmado el convenio.
El acuerdo no es exactamente el que pedían los vecinos. Tampoco es exactamente el que quería la empresa. Como la palabra lo indica, se llegó a un acuerdo en respuesta a la justa demanda de los vecinos, logrando el traslado definitivo de la empresa en esa zona, y la disminución de las molestias en los meses intermedios.
Las Acacias S.R.L. es la fuente de trabajo de más de 45 familias. Por este motivo, el acuerdo contempla también que el traslado se realice en condiciones que no lleven al cierre de esta fuente laboral. Vale esta aclaración para que se entienda por qué no todos los pedidos de los vecinos pudieron ser satisfechos. Por ejemplo:
No fue posible reducir aún más los plazos de la mudanza, por resultar físicamente imposible la construcción de la nueva fábrica en menor tiempo.
No pudo ser incluida la prohibición de realizar actividades durante la noche, por resultar contradictoria con la exigencia de realizar al mismo tiempo una inversión de gran magnitud. Sí se estableció la limitación de cargas y descargas entre las 20 y las 7 hs., durante estos meses previos a la mudanza.
La empresa Las Acacias funciona desde hace 13 años en pleno centro del pueblo, con una habilitación otorgada -en menos de veinte días- en el año 1995, haciendo caso omiso a que –por Ordenanza Municipal- esa zona no es apta para industrias de este tipo, sin previsión del impacto ambiental ni del crecimiento urbano. Este punto es importante por dos motivos:
Durante todo este tiempo la empresa tuvo en sus manos la posibilidad de negarse a firmar ningún tipo de acuerdo que, podrá perjudicarlo en mayor o menor medida, pero en ningún caso lo beneficia. De haber sucedido esto, el caso estaría hoy tomando carriles judiciales, dilatando los tiempos, en perjuicio de todos. Los diálogos, encuentros y desencuentros entre Municipio, empresa y vecinos intentaron en todo momento mantener un delicado equilibrio, para evitar esta posibilidad.
El reclamo de los vecinos es justo, porque esta empresa nunca debió haber sido habilitada en esta zona, como tampoco debió haber sido habilitado nunca el incinerador Marcos Martini, ni tantas empresas que perjudican la calidad de vida del barrio en el que desarrollan sus actividades. Enmendar estos horrores históricos es notoriamente más complicado que evitarlos a futuro.
Los vecinos fueron recibidos en diferentes oportunidades por los coordinadores de Recursos Naturales y de Ambiente Sustentable, los secretarios de Obras y de Desarrollo Humano y por el propio Intendente. No se pudieron concretar todas las reuniones que los vecinos pidieron, pero sí muchas de ellas. El acuerdo firmado fue puesto a consideración de los vecinos antes de la firma, aunque, como aclaramos anteriormente, no todas sus observaciones pudieron ser incorporadas.
Entendemos y aceptamos la presión de los vecinos, que quieren ver resuelto su problema. Así como fue complejo el camino para llegar a este acuerdo, hoy podemos afirmar con absoluta tranquilidad que, después de años de soportar esta empresa mal instalada, sólo quedan meses para su relocalización definitiva. Una relocalización que logramos fuera dentro del mismo distrito de Marcos Paz, para cuidar las fuentes de trabajo de nuestra comunidad y pomover el desarrollo local. Cualquier vecino puede visitar la construcción en marcha de la nueva fábrica, en el barrio La Lonja (Gómez y El Potro, a 150 metros de la Unidad Nº 24).
No entendemos ni aceptamos que haya concejales escandalizados porque “no se haya hecho nada”. Concejales que, en su mayoría integraron el gobierno que habilitó esta empresa en forma irregular. Concejales que, en relación a este tema, expresen públicamente y en el propio salón del Concejo Deliberante que “no les importa lo que dispongan las Leyes ni las Ordenanzas”; concejales que griten sin escuchar razones, que hablen desde el desconocimiento, cayendo en el simplismo de la pelea por la pelea misma, en lugar de aspirar al debate y el intercambio de ideas, que conviertan el salón del Concejo Deliberante en una cancha de fútbol, para tristeza de todos los ciudadanos y ciudadanas de Marcos Paz.
Mucho menos lo entendemos ni aceptamos viniendo de parte de los mismos concejales que todavía no aprobaron la remediación del basural a cielo abierto (¿algún día acusarán al Municipio de “no haber hecho nada” al respecto?), los mismos concejales que siguen sin aprobar tickets alimentarios para ayuda social, ni el Centro Integrador Comunitario, ni la compra de escrituras de terrenos para viviendas sociales, entre tantos proyectos que benefician directamente a nuestra comunidad.
Como dijimos, enmendar ciertos errores u horrores históricos es notoriamente más complicado que evitarlos a futuro. No hubo ni habrá durante el mandato de esta gestión municipal ni un solo comercio, ni una sola industria, ni una sola fábrica habilitada en perjuicio de la calidad ambiental ni de la calidad de vida de los vecinos. Sí hay centenas de irregularidades heredadas que quedan por subsanar, todas ellas complicadas, cuyos resultados a veces a penas se vislumbran, en otras se avanza con más claridad, pero todas ellas con mucho trabajo y estudio detrás.
El caso de Las Acacias se comenzó a trabajar antes, incluso, de que los vecinos del barrio se acercaran a solicitarlo. Se trabajó sin publicidad, con prudencia, como el caso lo requería. Se trabajó siempre dentro de la ley, y pensando en el beneficio de todos. Alguno, quizás, piense que la prepotencia es más “expeditiva”. A esos (pocos) les podemos asegurar: con prepotencia llegamos a estas irregularidades. Con diálogo, de a poco, las estamos resolviendo.
El Municipio de Marcos Paz

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