San Marcos se llevó el clásico de Marcos Paz y venció 1 a 0 a Sapa, el León está puntero en zona A

En un partido disputadísimo, San Marcos y Sapa se vieron las carasclasico0 clasico1 clasico2 clasico en la décima fecha de la liga mercedina, con un marco de público que rondaba las 500 personas, entusiasmados, alentando a sus equipos.
A ninguno de los dos equipos les servía el empate, ya que si Sapa ganaba clasificaba para la liguilla final, mientras que San Marcos aspiraba a ser el primero en la tabla de posiciones y liderar la zona A por encima de Club Mercedes, que había jugado media hora antes y había empatado.
Ante un frío y un viento incesantes, los 22 protagonistas salieron a la cancha y fueron al frente en todo sentido. Se notó que el equipo de Sapa, en el primer tiempo, tuvo un leve predominio por sobre el local, de algún modo impulsado por el fuerte viento a favor, lo que capitalizó el León de San Marcos en el segundo tiempo.
Si bien hubo llegadas compartidas y hasta hubo una jugada donde el arquero de Sapa cortó a un defensor con falta, desde el banco de San Marcos reclamaron último recurso y expulsión. Daba la sensación que el árbitro buscaba la tarjeta roja y no la encontraba, luego apareció en el césped, caída en un rincón del campo de juego. El arquero visitante se salvó de la expulsión. Gracioso fue lo del árbitro, que no encontraba la tarjeta roja, lo que hizo que no lo echara al guardavallas de Sapa.
Ya en el segundo tiempo, y con San Marcos más decidido a llevarse por delante a Sapa, encontró el gol que le dio la tranquilidad, ante una habilitación filtrada entre los centrales de Sapa, y Diego Correa, la figura de San Marcos, corrió casi en diagonal, hizo pasar de largo al arquero y definió con todo el arco a su disposición, con un derechazo rasante. De ahí en más, fue todo de San Marcos.
El León pudo aumentar la diferencia en al menos 3 oportunidades claras, queriendo cerrar el encuentro lo antes posible, y casi le cuesta el empate en una llegada aislada donde Mauro Vigliarolo, el 9 visitante, remató mordido y encontró al arquero local que se apareció en los momentos que San Marcos lo necesitaba.
Fue un partido friccionado, duro, el árbitro dejó pegar más de la cuenta, sobre todo cuando se notó que hubo jugadores de Sapa que no mantuvieron la intensidad del primer tiempo, y se quedaban sin reservas en el tanque. San Marcos lo ganó también físicamente y con cambios inteligentes que provenían desde el banco, se llevó un merecido y justo triunfo, festejado en el centro del campo y con el sonido de las bombas de estruendo de fondo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.