Rio: Braian Toledo hará volar la jabalina el 17 de agosto

Las ilusiones se desprenden de las metas, aquellos objetivos que el1006_braian_toledo_5 11825031_398925026965107_2761177601743745451_n ser humano siente como alcanzables y realmente posibles. Ahí, en medio esa fuerza espiritual y de la constante entrega y sacrificio físico, se encuentra el atleta más preponderante que tuvo Marcos Paz en los últimos años y a quien la gente le tomó más cariño por la historia de vida y el camino de superación constante: Braian Toledo, que el 17 de agosto intentará colgarse una medalla olímpica, lo que no es fácil. Incluso, el mismo deportista ha admitido que su pico de rendimiento llegará recién en cuatro años, cuando ronde los 27. Recién, a los 23, está en un período de transición que lo llevó a finalizar décimo en el ránking mundial en la competencia en China.
Finalizó 30º en los Juegos Olímpicos de Londres con una marca de 76,86 m, pero de allí en más fue evolucionando: hay que recordar que cuando Braian consiguió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2010, el sostenía en su mano derecha la jabalina de 700 gramos y la hacia volar casi 90 metros. Hasta los periodistas nos tuvimos que familiarizar con un lenguaje técnico al que no estábamos acostumbrados, pero Braian nos introdujo en el mundo del atletismo y su entrenador Gustavo Osorio, en el seguimiento de sus discípulos.
Ya no es lo que era entonces, no sólo la jabalina de 800 gramos es la que tiene que expulsar hacia “el infinito”, como propone el chico de Marcos Paz, un atleta de elite. Es un hombre independiente, que pudo darle una enorme mano a su familia, que se reconforta cuando está en Marcos Paz y se lo ve caminando en la ciudad que le brindó todo el apoyo para no sólo sostener el ritmo de viajes y competencias, si no para acompañarlo emocionalmente en todo. Así fue creciendo, y valorando lo que es cada paso bien dado. En la previa a los juegos de Rio, se lo pudo ver en spots publicitarios, o haciendo alguna campaña.
Pero, cómo llega Braian a este desafío que sueña todo deportista amateur y que quiere trascender: se lució en el Gran Prix de Gotemburgo (Suecia), donde se alzó con la medalla de bronce tras registrar una marca de 77,63 metros. Quedó apenas cuatro unidades por debajo del ganador de la prueba Huang Shih-Feng, de China Taipei, quien registró 81,71 metros. Y por otra parte, en Finlandia (la cuna de la jabalina mundial) registró 77,63 metros para ganar así la prueba en la localiad de Pihtipudas, Finlandia, delante de los locales Jani Kiiskila (76,75 metros) y Harri Haatainen (75.77, metros).
Si bien no participaron todos sus oponentes en Rio, Braian está por el buen camino. Hace un tiempo, en una entrevista anterior, había sostenido que “sigo siendo un pichón”, dando a entender que todavía estaba lejos de su rendimiento máximo, que se estima de acá a 4 años. Pero en el mundo del deporte no hay nada escrito ni previsto, todo puede suceder, y así como Juan Martín del Potro acaba de dejar afuera al número uno del ranking mundial de tenis (luego de operarse tres veces de una misma muñeca y estar casi dos años parado) Novak Djokovic; quizá Braian se levante muy bien y nos de una enorme y gratísima sorpresa: nadie, pero nadie, entiende mejor que él de sus ilusiones por ser un mayor que pide pista para estar entre los consagrados de la jabalina. Que así sea.
Mariano Plaza

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