Perpetua para el asesino de Valeria Alvarez

Un ex empleado de un tambo fue condenado a prisión perpetua por haber violado y asesinado a una joven de 25 años en la localidad de Marcos Paz. Laramosvaleria sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Mercedes contra Samuel Ramos (31), quien fue hallado responsable del «homicidio criminis causa» de María Valeria Alvarez, informó el abogado de la familia de la víctima, Claudio Mazaira.
La pena, dictada por los jueces Carlos Gallaso, Roberto Bocacci y Héctor Ameigeiras, coincidió con la que había reclamado la fiscal Marcela Falabella y la querella y cuando terminó la lectura de la sentencia el imputado insultó a la familia a la víctima y a un fotógrafo de Télam que lo retrató.
«Estamos más que conformes porque el tribunal entendió todos los testimonios y que en la franja horaria en que mataron a Valeria Alvarez estaba en el lugar de los hechos. Además, los jueces destacaron la mendacidad de sus dichos y valoraron especialmente el resultado del ADN», sostuvo Mazaira.
El abogado explicó que el TOC 1 ordenó investigar, en el marco de una causa paralela ya abierta, la posible participación en el hecho de un hombre sentenciado a 12 años de prisión en un juicio abreviado por una violación cometida dos años después de la de Alvarez.
Los jueces consideraron que del juicio surgió que en el hecho intervinieron al menos tres personas y que este condenado al que ordenó investigar podría ser un remisero que esa madrugada llevó a la víctima al descampado por pedido de Ramos y otro cómplice.
El hecho que se juzgó ocurrió el 8 de diciembre de 2005, cuando la joven se dirigía a las 7 a su trabajo en la administración de un supermercado y al cruzar por la plaza principal de Marcos Paz fue abordada por dos hombres que salían del boliche «The Box».
Los sujetos la llevaron por la fuerza a un descampado, al parecer con la ayuda del remisero, la violaron y luego la mataron a golpes en la cara y la desnucaron. Según se probó en el juicio, el cuerpo de la chica estuvo en algún momento en una casilla abandonada y luego fue arrastrado hacia el lugar donde fue hallado, una zona de montes; la ropa de la muchacha, en tanto, fue encontrada a pocos metros de allí.
Los investigadores dieron con el ahora condenado por las sospechas que despertó en sus familiares el mismo día del hecho, ya que regresó a su casa ensangrentado y embarrado y dijo que había tenido una pelea a la salida del boliche que nunca se probó.
Luego, advirtieron que el hombre tenía arañazos en los hombros y en la frente, que luego se determinó que le habían quedado de cuando la chica intentó defenderse para evitar la violación.
A esto se sumó que días después, la hermana de la entonces pareja de Ramos halló un celular debajo de su cama que no lo identificó como el que habitualmente usaba su cuñado. La joven decidió llamar a algunos contactos de ese teléfono y le dijeron que pertenecía a una chica que había sido asesinada, por lo que aportó todos esos datos a una mujer policía, madre de una amiga, y a los 15 días del crimen, Ramos fue detenido.
Durante la lectura de la sentencia, la actuación de esa oficial, de apellido Cardozo, fue elogiada por los jueces, ya que ayudó a llegar al asesino de Alvarez.
Cuando Ramos fue detenido en su casa de la localidad de Las Heras, los investigadores encontraron el celular de la víctima quemado y advirtieron que él todavía tenía las marcas de las uñas de la chica en su cuerpo.
Pero la prueba científica fue la que más lo comprometió, ya que durante la autopsia se lograron extraer restos de piel de abajo de las uñas de la víctima y cuando se hizo un análisis comparativo de ADN, se comprobó que pertenecían al acusado.
«En Marcos Paz deberían vivir 3.590 millones de personas, más de las que existirían en tres República de China, para que el ADN no perteneciera a Ramos», afirmaron los jueces, en alusión a la contundencia de que el material genético es de él.
Durante el juicio, Ramos negó haber matado a Alvarez, aunque debió reconocer que esa noche había ido al boliche de Marcos Paz porque así lo declararon dos amigas que lo acompañaron a un recital del grupo de cumbia «Néstor en Bloque».
El acusado dijo que nunca hubiera podido interceptar a la chica a las 7 de la mañana porque salió de la discoteca una hora después, a las 8, y se fue en tren hacia su casa en Las Heras, pero esa coartada también se derrumbó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.