Mueren dos personas atropelladas

Por la tarde del lunes 12 de diciembre, en la entrada del barrio Rayo de Sol, un Ford Falcon embistió de

lleno a un abuelo de 65 años y a un niño, de 3 años de edad (Felipe), ambos murieron en el acto. El impacto fue tan fuerte que el niño quedó tendido dentro del vehículo y el mayor en la ruta. Además, el techo del Ford Falcon se dobló, y el parabrisas se observó totalmente destruido.
Al cierre de esta edición, el conductor del Falcon se encontraba herido de gravedad en el Hospital Municipal de Marcos Paz.
El hecho sucedió cuando Angel Marchetti, vecino de la mamá del menor fallecido (Ezequiel), decidió ir a Mariano Acosta con el menor y la tía del mismo. La señora le indicó cómo retirar dinero del cajero porque el señor mayor no sabía. “Marchetti no era el abuelo, sino que lo cuidaba a Felipe como si fuera un nieto y tenían un cariño muy especial mutuamente”, dijo la tía.
El nene lo acompañó a hacer un trámite a Mariano Acosta, y cuando la tía decidió realizar otras tareas, Marchetti y el niño tomaron el colectivo rumbo a Marcos Paz. Ambos bajaron en la parada Rayo de Sol, y el hombre cruza la ruta (aparentemente sin mirar, con el colectivo en la dársena, lo que le obstruía la visión) y un Ford Falcon los choca de frente, impactando en ambos cuerpos, lo que produjo el deceso inmediato de ambas personas.
Apenas enterada de lo ocurrido, la mamá del niño fue trasladada al Hospital Municipal de Marcos Paz, envuelta en una crisis de nervios. El hijo de Marchetti también se acercó al lugar y lloraba desconsoladamente. Fue el momento en que las fuerzas de seguridad locales cortaron un buen tramo de la ruta para esperar la llegada de los fiscales, peritos, policía científica y ambulancia. Mientras que los vecinos, contemplaban asombrados lo ocurrido, en un hecho que nadie podría haber imaginado.
Marchetti cuidaba al niño, ya que su madre trabajaba, y su padre vive en Chile. Para colmo, este 26 de diciembre, el niño debía viajar a Chile para encontrarse con su padre y celebrar año nuevo en aquél país. “Ahora quien me devuelve a mi sobrino”, decía la tía entre lágrimas. “Nosotros queremos que el intendente de la cara, y nos de lo que necesitamos, seguridad y semáforos. En el asfalto nuevo del Hornero hacen picadas de motos. Acá nos sentimos desprotegidos, hice reclamos por mi hijo, que tiene un problema de salud, también y en el municipio nunca nos dieron bola. Acá no hacen nada”, dijo una vecina llorando de impotencia. Mariano Plaza

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