Marcharon por la plaza San Martín, son las víctimas del presunto violador denunciado

“NO ES NO”, bajo ese lema y con las emociones encontradas por la unión ante la adversidad de ser víctimas de violación, unas 30 mujeres y otros hombres se acercaron con sus barbijos blancos a la plaza San Martín de Marcos Paz, para pedir por la captura de Franco Brauton, a quienes al menos tres víctimas que ya lo denunciaron penalmente acusan de haber sido violadas con acceso carnal y bajo el mismo modus operandi; chicas de entre 18 y 22 años; utiliza su auto para captarlas; usa preservativo para cometer el abuso; las golpea; estaban todas en estado de ebriedad. El caso explotó en los medios nacionales cuando la tercera denuncia hizo clic en la Justicia Mercedina, al cabo de una persecución en pleno centro de Marcos Paz, el 25 de diciembre a la madrugada.
El presunto sospechoso está libre (la Justicia le denegó la excarcelación de prisión que solicitó su letrada), trabaja de profesor de música en establecimientos educativos y es el hijo de quien fuera condenado a 40 años de prisión por violar a 9 mujeres, Walter Brauton.
En los tres hechos investigados se encontró material genético de prueba. También se obtuvo la declaración bajo juramento de más de 12 testigos.
Las víctimas son más de tres y no se conocían de antes. Han logrado reunir pruebas y proponer otras medidas de instrucción. Ellas saben y sienten que no se le cree a la víctima, y por eso han preservado muchas pruebas.
La tercera víctima, al tomar conocimiento de la existencia de dos denuncias previas, se contactó con ellas, y así unieron fuerzas y están determinadas a “evitar que otra chica pase por lo mismo”.
Sienten que al rechazarle al imputado la eximición de prisión que pidió su abogada defensora particular, el Juzgado de Garantías de Mercedes tomó muy en serio las múltiples denuncias.
Si hubiera que resumir, lo que quieren las denunciantes es dejar de repetir aquella pesadilla noche a noche, dejar de tener pánico a ciertas situaciones, no tener miedo al “qué dirán” y que no caiga una próxima víctima.
La abogada de las víctimas; Valeria Carrera, relató en palabras al diario “Crónica” el estremecedor relato de las mismass: “En el 2018 sus felices y jóvenes 17 años fueron rotos por una noche que vuelve cada vez que se esconde el sol. A Sara la violaron, su pequeño cuerpo no soportó el vodka que le dio su verdugo, la dejaron incapaz de defenderse.
Las marcas en su cuerpo, la sangre en su pantalón y el dolor profundo no se borraron con las duchas y duchas que se dio día tras día. Su mamá la acompañó a hacer la denuncia pero ahora es mayor y se puso al frente de su causa, la cual durmió en algún estante judicial más de dos años.
La historia de abuso de Aixa
En diciembre de 2019 Aixa, de 22 años, festejaba las materias aprobadas por su amiga y el final del año, pero tomó de más, se sintió mal y alguien en quien ella confiaba se ofreció a llevarla a la casa.
Su amiga ayudó a que suba al auto Focus y le recomendó al amigo: “Cuidala”. No sucedió, amaneció golpeada y dolorida en la casa del denunciado. Todo empeoró cuando notó sangre en sus partes íntimas.
En shock una y otra vez intentó reconstruir esas imágenes que venían recortadas a su cabeza. El espejo le dio respuesta, esos golpes jamás los hubiera consentido, su ropa interior dio respuesta al fuerte dolor, sucedió lo que nunca había vivido: sexo por vía anal, pero esa noche el denunciado no respetó nada, ni su voluntad ni su estado semiinconsciente y vulnerable por el estado de ebriedad, su escaso metro cincuenta y sus 48 kilos, no respetó su consentimiento, ni siquiera lo pidió.
Su amiga la tomó del brazo después de largos baños de agua y jabón blanco, y fueron a denunciar el abuso. No le creyeron porque el denunciado era conocido y además era “lindo”, pero su angustia y su cuerpo los convencieron y la denuncia entró en cuarentena por pandemia un año completo. Otra vez diciembre, otro abuso más, el mismo denunciado.
El dramático relato de Luján
El 25 de diciembre del año pasado Luján, con 20 años, volvía a su casa luego de llamar a remiserías más de una hora. Tomó la calle céntrica de Marcos Paz, a las 8.17 am vacías las calles, avanzaba por Sarmiento y Agüero, pero desde un auto alguien le dice: “Te están siguiendo, vení, subite”.
Ella giró su cabeza y efectivamente detrás venía un muchacho de remera blanca. Siguió caminando más rápido, pero el auto avanzó y volvió a alertarla: “Te persiguen, vení, subí”. El chico de remera blanca caminaba más rápido. Ella sintió miedo y volvió a escuchar casi en la esquina el “rápido, subí, te sigue” y se subió.
Aunque escuchó al chico de remera blanca decirle “yo no te seguía, sólo camino”. Luego un sonido seco cerraba las puertas del auto. El que manejaba le preguntó la edad, el nombre y le dijo “seguime en Instagram” al escribir el nombre; ella se dio cuenta de que estaba en peligro.
Ese nombre estaba en la lista de chicos violentos de Marcos Paz, el miedo se reflejó en su cara y el conductor comenzó la violencia. En pánico, tironeada del pelo, fue forzada a hacer algo que no quería: sexo oral con el auto en marcha y circulando.
El auto se detiene y ella siente que todo terminaba y saldría rápido del auto, pero estaba en un descampado, mientras la hace ingresar tironeada del brazo siente que plantas con espinas la lastiman pero lo que hizo el tipo fue lo que la lastimó definitivamente. La violó contra un árbol.
A la ciudad de Marcos Paz las víctimas, las amigas y sus familias quieren decirle que está en peligro, quieren dejar claro que sexo sin consentimiento mutuo es abuso sexual. También entendieron que es su misión salvar a otras chicas de la misma pesadilla. Tienen un Instagram @victimasabusadorserial. Se han dado cita este jueves 28 a las 17 en la plaza principal de Marcos Paz, caminaron alrededor del mástil, sólo munidas de un barbijo blanco, y con un mensaje claro “NO ES NO”.

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