Los empleados de La Pompeya que no finalizaron el secundario, lo harán en la misma planta

El frigorífico La Pompeya, ubicado en la ciudad de Marcos Paz, implementó un plan de capacitación en su propia empresa para que 39 de sus empleados finalicen el secundario, para lo cual contrató a una consultora que se dedica a realizar tareas de capacitación en empresas.

Una de las representantes de la consultora, Irma Bienati, contó que lo que hacen ellos en este caso, es ofrecer el servicio de terminalidad de la educación media a través de un programa que pertenece a la Secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad, “Adulto 2000”: “Nosotros somos referentes y coordinadores dentro de la Secretaría de Cultura del programa para empresa. La empresa brinda este beneficio al empleado, quien accede o no de acuerdo a su voluntad al programa que consta de tres niveles (a, b y c). Es un beneficio que da la empresa, pero no es obligatorio para el empleado, no se hace persecución en el legajo”.

Los trabajadores que opten por terminar la secundaria dentro de la empresa, obtendrán el título de “bachiller tradicional”, y la formación estará a cargo de cuatro docentes de distintas áreas de la educación que darán sus clases en las instalaciones del mismo frigorífico, pero fuera del horario de trabajo; y los alumnos van a rendir sus exámenes ante la Secretaría de Cultura.

Según Bienati, “la experiencia nos muestra que hay un efecto multiplicador en la mejora del clima de trabajo, hay un proyecto nuevo en la familia, lo que hace que el empleado transmita en su núcleo un crecimiento. En determinadas situaciones se enfrentan con el desafío de no poder acompañar a sus hijos en su escolaridad, pero el hecho que retomen sus estudios genera para la persona un crecimiento de autonomía y autoestima que fomenta el desarrollo como persona y el compañerismo con sus pares”, ya que se desarrollan grupos de trabajo en que los trabajadores se motivan entre sí para la concurrencia a clases, enfrentar las dificultades y juntarse a estudiar a la hora de los exámenes. El primer turno para rendir las materias es en diciembre, el segundo es en la segunda quincena de febrero. En total son cuatro turnos anuales para rendir exámenes: mayo, junio, septiembre y diciembre; y la duración del programa es de 1 año y medio/dos en total.

“Esto los favorece en no ocupar las noches durante tres años yendo a clases, sino que se estudia dentro de la empresa y nosotros les entregamos todas las herramientas y materiales para estudiar. No tienen que gastar dinero en nada, es la primera vez que se realiza este proyecto en La Pompeya”, contó la mujer de la consultora, además de informar que cuando realizó entrevistas individuales a los trabajadores, la mayoría manifestó que quieren seguir estudiando.

Las clases se dictarán todos los jueves de las semanas, de 10 a 16 y una vez al mes se realizarán reuniones individuales con cada uno de los empleados para hacer un seguimiento del desarrollo. “La mayoría están en el mismo nivel, hay bastante equilibrio, hay poquitos que tienen que hacer algunas materias más”, dijo la profesional.

En La Pompeya se están empleando a 640 personas, “nuestra fuente de reclutamiento es Marcos Paz, tenemos mucha interacción con la comunidad y sabemos que esto es un punto de partida, para la familia, para el futuro, para los hijos de los empleados. Además del desarrollo personal que genera, no dejemos de ver lo que genera fuera de la planta el esfuerzo que van a realizar los empleados y la empresa consultora  que van a dar frutos no sólo para la empresa sino también para la comunidad”, concluyó Daniel Parra, del área de recursos humanos del frigorífico.

Mariano Plaza

 

 

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