Jóvenes provocan destrozos en vidrieras de Marcos Paz luego de eventos nocturnos

El panorama, desolador. Nadie entendía por qué tanta maldad y saña. Por qué tanto descontrol y sin detenidos. Por qué no se pudo prevenir a tiempo el andar de un grupo de jóvenes delincuentes que se ocuparon de romper todo lo que encontraban en el camino. Y no se trataba de sólo hombres, hubo testigos que vieron cómo mujeres rompían vidrieras, y si podían, robaban algo también.
El local de ropas Candor Infinito, el restorán La Fonte, la casa de accesorios de celulares Movistar, la hamburguesería Big Burguer y hasta el local de atención al público de ABSA fueron los más perjudicados por el accionar vandálico y sin sentido de jóvenes descontrolados, que a la salida de las fiestas privadas o boliches, rompieron todo.
Los focos del conflicto se diseminaron, porque primero, en la madrugada del domingo, los delincuentes atacaron a las propiedades comerciales en la zona del Boulevard Independencia y Avellaneda. Pero al escuchar las sirenas policiales y ver los efectivos que trataban de disuadirlos, cruzaron corriendo hacia el otro lado de la vía, donde se encontraron con el local de ABSA, en Aristóbulo del Valle e Hipólito Yrigoyen. Para posteriormente huir sobre Monteagüdo y seguir rompiendo vidrieras.
Desde las redes sociales, hay vecinos indignados por el desmadre que no sólo le ocasionó a los comerciantes, en una época de crisis y que todo cuesta el doble, sino muchos de ellos aseveran que los disturbios son moneda corriente y se intensifican en verano, a la salida de los eventos.
Es muy difícil, también, asegurar de qué sitio o fiesta provienen los jóvenes que se dedican a delinquir en la vía pública. A muy pocos metros de los incidentes hay lugares habilitados para la realización de eventos nocturnos y por otra parte hay quintas o lugares con abundante verde y piletas, donde se subalquilan para que se realicen encuentros masivos, donde congregan a los jóvenes precisamente a través de las redes sociales. En ese mix de nocturnidad, ya de madrugada, las fuerzas de seguridad no dieron abasto en esta oportunidad y Marcos Paz se llenó de vidrios rotos e inseguridad.

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