Iban a trabajar, y mirá con qué se encontraron

Docentes rurales de la localidad de Marcos Paz, en el barrio Santa Rosa, iban a realizar su tarea cotidiana de educar a los niños que allí concurren. Pero hubo algo que los sorprendió, en el medio del camino. Arrojaron una gran cantidad de restos de pollo, lo que produce un fuerte olor nauseabundo y genera un obstáculo para el tránsito.

Las autoridades deberían encontrar a los responsables de tamaña irracionalidad; no sólo el daño ambiental y la basura orgánica arrojada es perjudicial para el medio ambiente, sino se afecta el tránsito (si bien no es intenso, se trata de una zona de campo) de la gente que tiene ese camino como única opción para unir Marcos Paz centro con la escuela y demás.

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