Hombres de Traje, Mujeres con Cartera (Cacerolazos 2)

Por Gabriela Molina – Abogada

El jueves pasado aproximadamente en horas de la cena, prendí la TVy en canal 13 un periodista relataba lo que ocurría en la plaza de mayo, “Hombres de Traje, mujeres con cartera se ve que es gente que viene de trabajar” decía el periodista. Dicha frase fue el  disparador para que hoy estuviera escribiendo esta opinión, considerando que he participado, obviamente por mis propios medios, de muchas concentraciones a favor de las políticas que viene implementando el Gobierno Nacional, como también en la década de los 90 concurrí infinidad de veces a concentraciones contra el modelo neoliberal que se implementaba y; SIEMPRE LLEVE CARTERA señor periodista y mis compañeros varones muchas veces están de traje. Además debo agregar que ví con gran sorpresa como una señora “de cartera” gritaba frente a las cámaras de TV las siguientes palabras “queremos ahorrar en dólares, queremos viajar, no queremos que nadie nos diga lo que tenemos que hacer”. A la mañana siguiente fui a mi trabajo, oficina que se ubica dentro del área de Desarrollo Social de un Municipio del Conurbano Bonaerense y también había una concentración de personas en la puerta. Pero estos últimos, también personas, en ningún momento hablaban de querer ahorrar en dólares o de querer viajar, esa gente estaba reclamando porque el Municipio entregó viviendas sociales en estos días pero apenas alcanzó a cubrir el 40% del listado de familias inscriptas, o sea que más del 60 % de esas familias todavía no acceden a una vivienda digna, todavía viven de forma precaria y/o en zonas inundables. Esto sucedía en la puerta del edificio, no obstante en la puerta de mi oficina –Dirección de DDHH –Oficina de Políticas Sociales y Mediación Vecinal- había otra concentración de personas esperando para que las asesore, que hacer y/o a dónde recurrir porque algunos tienen enfermedades graves, otros pidiendo un trabajo digno, otros son casos de familia.

Como por ejemplo una pareja que tienen tres chiquitos contaminados con plomo en la sangre, que se contaminaron porque vivían en el trabajo de su papá, una fábrica de pilas que quedaba en la localidad de Lomas de Zamora, su papá frente a la impotencia, la ignorancia, la necesidad de seguir trabajando para la misma empresa, porque necesita mantener a su familia y ahora luego del diagnostico medico, llevar quincenalmente hasta la ciudad dela Plataa sus hijos, único lugar en la provincia que puede brindar el tratamiento de reducir el plomo en la sangre de los niñitos. Así los casos son innumerables, y las enfermedades generalmente son consecuencia directa de la pobreza, desde el municipio se trata de asesorar a donde recurrir, de ayudar en lo que se pueda, de repartir los recursos que llegan de Nación o de Provincia, pero todavía no alcanzan, todavía falta mucho. Lamentablemente han sido muchos los años en que en este país se implementaron políticas de exclusión social, se cerraron fábricas, se cerraron escuelas, se desmantelaron hospitales. Al respecto, para no irnos demasiado lejos en la historia, recordemos la década de los 90, en que las políticas neoliberales implementadas por el gobierno de Menem privatizaban empresas estatales, cortando con generaciones enteras de trabajadores que quedaban en la calle y que no consiguieron insertarse nuevamente en el mercado laboral, preguntémonos que educación le pudieron dar a sus hijos esas personas, mientras veían desde cualquier televisor como desde el poder se brindaba con champagne y la clase media acomodada ahorraba en dólares y/o viajaba por el mundo gastando, en otro lugar, la riqueza que producía nuestro país.

Entonces, volviendo a las señoras de cartera y los hombres de traje que caceroleaban en plaza de mayo, me pregunto, si conocerán esta otra realidad que existe y es visible a pocos kilómetros de sus confortables casas de Palermo, Flores o Caballito, o si la conocen porque no les importa. El gobierno nacional que encabeza Cristina Fernández de Kichner, a través de las políticas sociales y nacionales que implementa, viene demostrando que intenta que la riqueza que se genera en Argentina quede en Argentina,  que esas señoras de cartera y los hombres de traje que refería el periodista, en vez de llevarse los dólares afuera, los inviertan o gasten en el país, para que el papá de los chiquitos, del caso que puse como ejemplo, tenga la oportunidad de elegir no trabajar en una fabrica contaminante para llevar comida a su hogar, y que la riqueza se redistribuya un poco mas equitativamente.

Gabriela Molina –

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