Heroica actuación del Pato Oscar Alvarez en la carrera más difícil de Sudamérica, en Tucumán

Oscar Pato Alvarez, ese vecino amable que recorre las calles de Marcos Paz haciendo kilómetros en bicicleta para llevar las cartas del correo en tiempo y forma, se ha transformado, a lo largo de los años, en un emblemático representante local de la carrera de bicicleta más difícil de Sudamérica, la Trasmontaña de Tucumán. Allí, este amante de mountain bike obtuvo varios podios: ganó en 2008, subcampeón en 2009,  sub en 2010, rompió suspensión y llegó cuarto en 2011. Alvarez corre en Master C2, la categoría para los hombres mayores de 55 años, y fue subcampeón en Tucumán, con su pareja ciclística de General Madariaga.

Con un notable entusiasmo y esfuerzo cuenta todo lo que cuesta solventarse los costos de las carreras, sino también la adrenalina que este tipo de competencias le genera, puesto que “no alcanzo a despedirme de esta que ya quiero que llegue el año que viene para estar presente. Se corre adentro de la montaña, entre las plantas, las bajadas que son peligrosas, media hora hacia abajo y casi tres horas para arriba. Tiene pendientes muy pronunciadas, es mas difícil bajar que subir, si estas entrenado subís bien. Hay momentos en que la bici puede morder mal, o también elegir tres callejones para bajar y es peligroso. Pero es hermoso, cuando uno termina la carrera al rato se hacen planes para correr el año que viene. Por ahí se te embotella el tráfico de la carrera y te cuesta mucho tiempo pasarlos”, cuenta el Pato.

Las parejas, en plena carrera, se pueden apuntalar, y cada 20 competidores que largan se espera un minuto para que larguen otros 20, para evitar los atascos. “En la calle siempre uno siempre tiene un lugar donde meterse para pasar. Hay que andar muy bien de los brazos, las piernas, y los reflejos. Los tucumanos, cordobeses, sanjuaninos todos tienen montañas para practicar y a mí me preguntan cómo hago, cuando nosotros tenemos el puente de la ruta 6 para practicar (risas). Hace 8 meses que no voy al gimnasio y sin embargo a esta carrera la corro con un amor que no imaginás”. A veces la carrera se ensucia por gente que anda sin número y perjudica a los demás, corren la carrera “desde afuera”, como se dice en la jerga. Los que son de la zona conocen demasiado y siempre tienen un plus de ventaja sobre los demás. Aunque Pato, en 2008, rompió con el invicto de un tucumano que la ganaba hace diez años. “Nosotros entrenamos a pulmón, hemos improvisado o emulado con objetos a las montañas para estar entrenados, siempre los lugareños me preguntan cómo hago si no tengo montañas ni sierras para entrenar”.

-Y todo a pulmón…

-Generalmente uno corre por el honor, en estas carreras no ganás nada. Solamente se puede ganar algún peso en la categorías que corre Ariel Martínez, pero está bueno que haya un estímulo para que al año próximo, que no gastes la plata en inscripción. Y los que no saben nada de los esfuerzos que significa llegar hasta acá me critican diciendo otra vez segundo! Sabés lo que dan por hacer podio en esta carrera? Salimos un jueves de madrugada, llegamos a la noche del jueves y el viernes practiqué en la bajada, con el afán de cuidar la bicicleta (Merida) y uno no descansa bien, ya que no es lo mismo que dormir en casa.

Por último, agradezco a mi familia, a mi hermano mayor, Hendel Hogar, Frigorífico La Pompeya, Autoservicio La Esperanza, Eduardo Marciano, el Cordobés Olivera de Hansel y Gretel y a AATRAC el sindicato de correos.

 

Mariano Plaza

 

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