Encendido Marcos Paz, Fric Rot y AG brindaron un seminario muy práctico para especialistas en suspensión

En el espacio Peto Cuisine, cuando eran las 21.30 del martes 13 de diciembre, se desarrolló el curso

técnico comercial para especialistas en suspensión, organizado por Encendido Marcos Paz y auspiciado por las firmas Fric Rot -amortiguadores- y AG -espirales-. Desde su entusiasmo y buen humor para presentar todas las actividades, Pablo Arrigoni (responsable máximo de EMP), le dio la bienvenida al público (en su mayoría talleristas locales) y también presentó las exposiciones de Carlos Mutto (Fric Rot) y Gabriel Mengual (AG).
En la previa, mientras se escuchaba música electrónica, se proyectaban videos que promocionaban el nuevo sitio de la firma
www.encendidomarcospaz.com.ar., que todavía permanece en construcción.
“Se necesitan los mejores aceros específicos. Las barras son cortadas en sus medidas correctas. Se colocan en la plataforma. Los aceros utilizados son exigidos a rigurosos controles físicos y químicos, están expuestos a altas exigencias. La temperatura del resorte va de los 60 a los 80 grados centígrados. El tratamiento técnico se le da al amortiguador para soportar la fatiga y otorgar más durabilidad”, arrancaba Mengual, en la práctica exposición, desarrollada en la pantalla gigante.
Más adelante, siguió explicando el proceso de fabricación: “El resorte es colocado en una cadena de pintura, que a través de un proceso electrostático se pinta con pintura epoxi, lo que asegura una larga vida del resorte, teniendo en cuenta las condiciones que afectan al producto. Al resorte se le realizan control de cargas, para verificar que en su fabricación no haya distorsiones.
Una vez terminado el proceso de pintura, se realiza el código alfanumérico, con el mes y el modelo de aplicación. Luego el resorte es almacenado y puesto en caja para su distribución. AG es una planta que está en San Martín y emplea a 50 personas. Es el principal exportador resortes de la Argentina. Podemos decir que AG es marca superior, a nivel nacional e internacional”, agregó Mengual.
Consejos para talleristas y presentes:
“Si detectamos que tiene una falla habrá una consecuencia mecanica: afecta a los amortiguadores, el resorte y el amortiguador trabaja con una función mecánica. Cuando el resorte falla, el vehículo pierde altura. La vida útil del amortiguador es de 50 mil kilómetros. La vida útil de un espiral es de 100 mil kilómetros. Si notamos que las espiras del resorte se golpean entre si el resorte está vencido. Revisar si el resorte no presenta puntos de óxido. Donde se haga un punto de óxido tarde o temprano se producirá una rotura. En el caso de que los hubiera, revisar si los topes de suspensión no están gopleados. Como punto determinante, medir el vehículo y compararlo con la tabla de medidas.
Carlos Mutto, por su lado, brindó una charla divertida y estratégica a la vez, ya que le hacía preguntas a los talleristas y gente del rubro que se hizo presente en Marcos Paz. A medida que las preguntas eran respondidas correctamente, los participantes se ganaban una gorra de la la empresa y eran saludados cariñosamente por las promotoras.
Aunque los asistentes consideraron que a veces es muy difícil convencer al cliente para que renueve sus espirales y amortiguadores en el tiempo y kilometrajes recomendados para tal fin, ya que “ellos no quieren gastar”, dijeron los talleristas.
“Hay que aprovechar las capacitaciones porque son experiencias que nos ayudan a todos”, dijo Pablo Arrigoni. “Recomiéndenle al cliente un cambio, para no hacer parches en los amortiguadores, ustedes ganarán en confianza”, dijo Mutto.

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