El sindicato paralelo entrega guardapolvos

Marina Montenegro, integrante del sindicato paralelo de trabajadores municipales (agrupación en funcionamiento desde fines del año pasado), dialogó con HDI acerca de la entrega de guardapolvos que se realizó a sus afiliados, según la cantidad de hijos que tengan. Los mismos provienen de la federación de sindicatos municipales de la provincia de Buenos Aires. “Yo estoy afiliada hace 17 años, y nunca recibí ningún guardapolvo. Parece que el beneficio estuvo siempre, pero el sindicato años atrás no se interesó en pedirlo, como tantas otras cosas. También dicen que presentaron los balances y yo los estuve pidiendo pero nunca vi uno, por eso también me separé del otro sindicato”, dijo Montenegro.
Tienen 196 guardapolvos para repartir, pero sólo hay 90 chicos aproximadamente, aunque cada día se suman más afiliados. Hoy el sindicato tiene 159 afiliados.
Con respecto a la representatividad del mismo, Marina explicó que el municipio siempre habla con el gremio de Carlos Brandan, pero hay más gremios, como por ejemplo del que ella forma parte, y aclara: “En algún momento van a tener que hablar sí o sí con nosotros, aunque se nieguen, porque los afiliados van a aumentar”. Este cuerpo de trabajadores ya tramitó la personería gremial en el Ministerio del Trabajo, “no sé que es lo que lo hace inválido, porque de todas maneras, el sindicato de empleados municipales ni siquiera la tiene en trámite”, aclaro.
El código de descuento ya está reglamentado, a cada afiliado se le descuenta el 1,5% del sueldo, como cuota sindical.
Se tiene pactada una reunión entre el sindicato y todos los concejales de la comisón de hacienda, para pactar el aumento de $200 al sueldo básico: “Pero en realidad no son $200 porque cambian la plata de lugar, sacan de la bonificación para ponerlo en el básico, que a la larga significa un beneficio, pero ahora no lo es, porque la canasta familiar ha subido mucho y nosotros seguimos teniendo los $600 de básico, nos queda congelado el sueldo, y los compañetos que tienen menos antigüedad van a cobrar menos, porque los $200 que se pasan al básico sufren descuentos, a diferencia de la bonificación que es no remunerativa y no tiene descuentos”.
La sindicalista Marina Montenegro posee 18 años de antigüedad trabajando para el municipio; siempre se desempeñó  como técnica de homoterapia en el hospital y también era la coordinadora gremial de los intereses del SEM (Sindicato de empleados municipales), pero desde el mes de septiembre del 2008, no tiene tarea asignada. Cuando ella se separa y renuncia al SEM, el secretario general mandó una nota pidiendo que su cargo quede sin efecto, porque ya no representaba los intereses de este sindicato: “Me dijeron que me iban a reasignar otra tarea y todavía estoy esperando eso”, concluyó expresó Montenegro.
Mariano Plaza

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