Dolor e impotencia por Braian, el pibe que se puso al hombro la vida de su familia

Alguien con orgullo de conocerlo, dijo hace unos días que vive en Marcos Paz; el periodista le preguntaba si era el lugar donde estaban las unidades carcelarias. El vecino, orgulloso de Braian Toledo, dijo: “Soy de la localidad donde nació y se crió Braian Toledo, un ejemplo para los más jóvenes y de valores y superación”.
Lamentablemente, no sólo es el lugar donde nació sino donde falleció Braian, el lanzador de jabalina más exitoso que Sudamérica presentaba en las competencias deportivas sino también, un chico con un corazón de oro, que a los 26 años no merecía irse de este mundo de un modo tan pero trágico. Son muchísimos los adjetivos que envuelven a este día 27 de febrero que enlutó al deporte nacional y conmovió al mundo: injusticia, impericia e incompetencia al menos para intentar evitar accidentes en una zona históricamente conflictiva con el tránsito; en la esquina de Monteagudo y Ruta 40, justo donde estaba instalado el ex puesto de Gendarmería. El lomo de burro tiene 13 cm de alto, por encima de la media que se estipula en estos casos, aún no estando reguladas por ley y donde cada municipio tiene la facultad de ordenar el tránsito con sus leyes. Ahí, justo ahí, encontró la muerte Braian Toledo. Quien se dirigía hacia Merlo el 26 de febrero a eso de las 23 horas, a alta velocidad y, también, ni siquiera se encontraron huellas de frenada, lo que indica que con su moto de gran porte, jamás pudo divisar la nueva loma de burro. Producto de esa desestabilización, el robusto cuerpo de Braian voló unos 35 metros hasta romper una palmera de cuajo y quebrar otra: más allá del cartel indicador de la loma que hay a sólo 100 metros y de la señalización que indica una máxima de 40 km/h., Braian no pudo evitar el accidente; dado que la pintura ya estaba gastada de tantos carters y chapones que rozaron la misma por la altura.
Brilló en un deporte casi ignoto por los argentinos y muy de a poco, en el mundo del atletismo se fue ganando un lugar que muy desde abajo fue gestando. Era un crack en los Torneos Juveniles Bonaerenses y de allí surgió gracias a la llegada a su vida de Gustavo Osorio, el hoy Director de la Escuela Municipal de Atletismo que vio en el joven el talento que hacía falta para potenciarlo y regarlo como una semilla para que crezca fuerte. Así fue, Gustavo lo consideró como un hijo más a Braian; de hecho le brindó su casa para que sea uno más de la familia. Sabiendo, el entrenador, que Braian había pasado por una infancia muy difícil y que su lento camino iría en ascenso y explotaría en el deporte amateur.
Toledo era uno de los protagonistas principales del atletismo argentino. Nació en una zona muy humilde del barrio Martín Fierro, en Marcos Paz, y fue criado junto a sus hermanas sólo por su madre. A lo largo de su vida, nunca olvidó su humilde origen. Aseguró que en su momento llegó a dormir en el suelo y, una vez alcanzada la plenitud deportiva, colaboró con al menos tres comedores de zonas carenciadas para ayudar a familias en estado de pobreza.
Dios se lo llevó, con una vida por delante y muchísimos objetivos trazados. Había aprendido Braian, que lo que pasó ya está. Que hay que vivir el hoy y “si debiera volver a nacer, eligiría de vuelta a su mamá, sus carencias y sus hermanos”.
QEPD / Hora de Informarse

Un comentario sobre “Dolor e impotencia por Braian, el pibe que se puso al hombro la vida de su familia”

  1. Que se diga la verdad … lo mato la negligencia de los politicos la loma ilegal de burro… (prohibidas desde el 2001)mas alta que un cordon de la calle sin señalizar en una ruta la 4p provincial… el culpable es ricardo curucht. El intendente q esta hace decadas y no para de robar.

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