Covid-19: Mitos y verdades en niñez

Desde versiones infundadas hasta investigaciones científicas en pleno desarrollo. El Covid-19, que aún no se cura con ningún medicamento y ni siquiera hay una vacuna (prueban varias versiones en fase 3) aprobada a nivel global, ha suscitado conjeturas acerca de la infección, o no; de la transmisión, o no; en los NIÑOS. De allí que desde Marcos Paz, la pediatra Romina Antunes aclarará conceptos que les sirven a los papás, amigos y familiares de menores de edad.
En el ámbito local, Romina ha sabido generar, desde su afecto y carisma, un ida y vuelta con los padres y niños muy singular. Comparte en sus redes sociales constantemente conocimientos y datos prácticos para que los padres se sientan más contenidos y acompañados: saben que el contacto con la doctora no finaliza en el consultorio, sino que es constante y diario.
Hace ya 2 años que concluyó la residencia hospitalaria para transformarse en una de las profesionales más valiosas del distrito. “Trabajé en el hospital Interzonal Vicente López y Planes de General Rodríguez y
actualmente sólo en Marcos Paz, en las unidades sanitarias, el el hospital, en sala de internacion pediatría y maternidad y en el cónsul privado”, añade para contarnos más acerca de su trabajo. En virtud de un contexto en el que aún no se conoce todo del virus, Romina irá respondiendo, en dos textos, todas las dudas…
¿De acuerdo a un informe publicado en The Journal of Pediatrics y dado a conocer por The Harvard Gazette, “en el estudio más completo de pacientes pediátricos con COVID-19 hasta la fecha, los investigadores proporcionan datos críticos que muestran que los niños juegan un papel más importante en la propagación comunitaria de COVID-19 de lo que se pensaba anteriormente”. ¿Creés en esta investigación, qué hay de cierto?
-En cuanto a la determinación de la veracidad de la publicación, si es fiable o no, no puedo responder a esa pregunta.
Las principales revistas científicas de referencia han habilitado portales para compartir prácticamente en tiempo real todos los hallazgos que se realicen sobre esta cuestión del Covid-19. La información de todos estos estudios debe interpretarse con cautela.
Este estudio en particular se realizó en un pequeño grupo de niños atendidos exclusivamente en el hospital, y no se demuestra su contagiosidad. El número de pacientes es muy bajo, y no ofrece evidencia alguna sobre capacidad de transmisión.
En efecto, al día de la fecha, la nota de prensa fue corregida, y ahora resalta, sin más, el hallazgo de que los niños “tienen una alta carga viral a pesar de tener síntomas leves o ser asintomáticos”.
La carga viral mide la concentración del virus analizada en una muestra del paciente. Pero alta carga viral no es sinónimo de alta capacidad infectiva. La infectividad está determinada por muchos factores, como la fuerza y la frecuencia con que se tose, la proximidad de los contactos, la ventilación del entorno.
Si una persona tose con más fuerza proyecta las partículas virales a más distancia. Ese es un factor muy importante. Al pesar la enfermedad con síntomas más leves, los niños tosen con menor intensidad.
La mayor carga viral se observa en los primeros días de síntomatología, en los que toser, hablar o exhalar va a favorecer la transmisión de la infección; un enfermo tosedor con baja carga, que no mantiene distancia social y no usa mascarilla, va a transmitir mucho más que un paciente con carga más alta pero que usa mascarilla, se lava las manos y no tose porque está asintomático.
El vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, Pedro Gorrotxategui, cree que “la menor capacidad de contagio de los niños podría deberse a que tosen con menos fuerza. La Asociación Española de Pediatría (AEP), en un reciente comunicado, explica que “los niños parecen infectarse de forma similar a los adultos, suelen expresar de forma más leve los síntomas y son una potencial fuente de transmisión a otros niños y adultos, aunque menos eficientes, especialmente los menores de diez años”.

La AEP también recuerda que aún falta mucho por saber y que se debe asumir “que los niños son contagiosos y posibles fuentes de reintroducción de la transmisión a otras poblaciones vulnerables
-Contanos cómo fue la experiencia de atender a pacientes con Covid y qué sintomatología observaste. De no haber síntomas, cómo los sacaste adelante o con qué diagnóstico se recuperaron?
-La infección por Coronavirus es una infección aguda que tiene un rango muy variado de espectro clínico. Los síntomas más comunes en los niños ingresados ​​en el hospital fueron fiebre, tos, náuseas o vómitos cansancio y dificultad para respirar. Los niños mayores tenían más probabilidades de tener dolor de estómago, dolor de cabeza y dolor de garganta.
Algunos casos pueden presentar síntomas leves y se cree que algunas personas podrían tener muy pocos síntomas. En pediatría se puede presentar también diarrea.
Es una patología generalmente leve y los síntomas aparecen de forma gradual, excepto que el paciente tenga patologías de riesgo. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal.
La mayoría de las personas alrededor del 80 % se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial.
Hasta la información que se dispone en este momento, la mayor gravedad se observa en los pacientes mayores de 60 años, principalmente en los mayores de 80 años y aquellos que presentan comorbilidades, como hipertensión arterial problemas cardíacos o diabetes .
Aunque quedan muchas preguntas, la evidencia actual indica que los niños y adolescentes pueden infectarse y es menos probable que presenten síntomas y desarrollen una enfermedad grave.
-¿Por qué al principio de la pandemia se decía que los niños prácticamente eran inmunes a la enfermedad y por qué los padres deben cuidarlos extremadamente?
-En realidad, desde el inicio de esta pandemia se sabía que los niños y niñas podían contraer el virus y enfermarse. Es un virus nuevo y aún al día de la fecha estamos aprendiendo al respecto, pero hasta ahora los niños y niñas no parecen resultar especialmente afectados. Con base en la evidencia disponibles, los niños y niñas no parecen correr mayor riesgo de contraer covid-19 que los adultos
-Entonces, es probable que los niños con COVID-19 no se enfermen tan gravemente como los adultos?
-Los niños presentan actualmente, una baja incidencia de casos: 2% de los casos diagnosticados en China, 1,2% en Italia y menos del 5% en Estados Unidos.Según los datos epidemiológicos disponibles, el 43% de los niños fueron infecciones por exposición en el núcleo familiar. Los niños con comorbilidades son más vulnerables. El curso de enfermedad es más leve que en el adulto, con mejor pronóstico y muy baja mortalidad. Puede coexistir con otros virus respiratorios (hasta en 2/3 de los casos)
Los pacientes adultos presentan linfopenia, no así lo niños. Entrevista: Mariano Plaza

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.