Braian Toledo volvió luego de la lesión y le demostró al mundo que al lanzar casi 83 metros, está 4º en el ranking mundial de mayores

Cruzó la entrada principal del CeNARD a las 11, con el bolsobt colgando de un hombro y las jabalinas, guardadas en sus estuches, sobre el otro. Recorrió esos metros que se conoce de memoria y se preparó de a poco para un nuevo torneo. Un nuevo Grand Prix Sudamericano. Podría haber sido un torneo más para Braian Toledo, pero minutos antes de las 13, del último domingo, se convirtió en un torneo inolvidable para el joven de Marcos Paz. El torneo de su regreso tan esperado al primer plano del atletismo.
En su primer intento, la jabalina parecía no caer más y los encargados de medir su lanzamiento debieron correrse más de la cuenta. Como si no esperaran semejante distancia. Toledo, como todo lanzador de cualquier implemento, supo enseguida que había sido una buena ejecución, pero necesitaba la confirmación. Y sus gritos se escucharon desde la otra punta para llegar hasta la tribuna principal.
Con un lanzamiento de 82,90 metros, Toledo acopió tantos logros que hay que ir de a poco para enumerarlos.
* Batió sus récords argentino absoluto y sudamericano Sub 23, que estaban en los 79,87 metros logrados el 24 de julio de 2012 en Manresa, España.

* Se convirtió en el dueño de la segunda mejor marca sudamericana de la historia, detrás de los 84,70 metros conseguidos por el paraguayo Edgar Baumann en San Marcos, Estados Unidos, el 17 de octubre de 1999.

* Logró el mejor registro histórico hecho por cualquier lanzador de jabalina en una pista argentina. El anterior también era propio: los 79,63 metros conseguidos en Buenos Aires el 3 de mayo de 2012.

* Se clasificó por primera vez a un Mundial de Mayores, por lo que el lunes 24 de agosto competirá en la clasificación de su disciplina en Beijing, China, con la ilusión puesta en la final del miércoles 26. La difícil marca mínima pedida por la IAAF, que implementó un filtro fuerte, era de 82 metros.
* Se ubicó en el cuarto lugar del ranking mundial de 2015, detrás del australiano Hamish Peacock (83,31 metros), del checo Jakub Vadlejch (83,07) y del ruso Valeriy Iordan (83).
«Es un día que no voy a olvidar jamás. Y sirve para recuperarme de todo lo que me ocurrió», aseguró Toledo, tan embargado por la emoción que no lanzó más después de semejante logro. No era para menos. En diciembre de 2013, se había lesionado el codo derecho (distensión del ligamento lateral interno) en la pretemporada, no pudo lanzar durante 6 meses y tuvo una rehabilitación de 8 meses.
Luego del abrazo con su entrenador, Gustavo Osorio, Toledo recibió felicitaciones del público y de sus colegas. Cuando estuvo cerca de Pilar Geijo, tricampeona mundial de aguas abiertas que lo saludó, el dueño de la jornada comentó: «Estoy muy contento por haber pasado los 80 metros y porque lo logré en el primer intento. Estaré en mi primer Mundial de Mayores. Voy por el buen camino, porque con una marca así podría clasificarme a los Juegos Olímpicos de Río 2016».
Luego de la medalla de oro en los primeros Juegos Olímpicos de la Juventud (Singapur 2010), del bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y del subcampeón mundial junior en Barcelona 2012, mucha expectativa se había puesto sobre Braian Toledo.Al fin y al cabo, un pibe que necesitaba ser cuidado de semejante presión, que al final lo afectó. Tras muchos meses afectado por la lesión, el entrenamiento y la perseverancia se tradujeron en un enorme resultado. Y volvió a sonreír.

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