Agronegocios: mantener una visión estratégica

Cómo impactan la guerra en Ucrania y la exportación de granos, la aparición del trigo transgénico como la gran esperanza blanca y la potencialidad de las reservas energéticas.

En los últimos meses, se ha visto cómo la guerra en Ucrania impulsó los precios de los granos en todo el mundo, llevando su valor a precios históricos. Y si bien existen algunos factores que podrían influir no tan positivamente como el aumento de los fertilizantes y la falta de combustibles fósiles, lo cierto es que incluso en estas condiciones, nos encontramos ante un escenario excepcional de precios que se debe aprovechar mientras exista la oportunidad.

Hoy existe en el rubro de la siembra de granos una tendencia hacia los cultivos que más rinden y que menos fertilizantes precisan. Y en esa competencia, el gran ganador resulta ser el cultivo de soja. Por eso, vemos cómo las sembradoras le dedican más hectáreas, y como las tolvas se ocupan cada vez más con este controvertido grano, que, sin lugar a dudas, resulta ser el más eficiente.

Pero, además, es probable que también sea más rendidor de lo que históricamente ha sido: entre otras tendencias a las que hay que prestarle oído, el aceite de soja puede ir ganando terreno al aceite de girasol, que hoy requiere de más insumos para producirse. Es probable que sean estos los motivos que explican el mayor requerimiento de placas para soja para la amplia variedad de sembradoras que hoy se encuentran en los campos argentinos.

Sin embargo, no todo en el futuro es soja. Otra noticia que hay que seguir es el desarrollo de la aprobación del cultivo de trigo transgénico HB4, que se ve como una solución ante la demanda de alimento y una alternativa ante el fenómeno del aumento de las sequías.

Si bien esta tecnología desarrollada por el Conicet junto a Bioceres fue aprobada en el 2020 por el gobierno argentino, al día de hoy continúa en un revés judicial. Pero esto no significa que no pueda haber movimientos, ya que la misma crisis alimentaria está llevando a que otros países aceleren su aprobación. De hecho, hace menos de una semana la FDA en EEUU hizo una revisión positiva y países como Brasil, Australia y Nueva Zelanda continúan el camino de su aprobación.

Aunque la aprobación del trigo transgénico lleve más de lo esperado, es probable que una vez que se logre, el uso de las tolvas sea casi exclusivamente de estos granos. Porque lo cierto es que incluso en un escenario donde la guerra de Rusia y Ucrania concluya, el impacto sobre el circuito de comercialización de esos países sería muy importante. Y para que eso vuelva a andar como en los tiempos de pre-guerra, requerirá de un tiempo de sanación y recuperación importante.

En líneas generales el trigo será un cultivo muy demandado y no es una mala idea pensar que en un futuro habrá precios récord de tonelada por la demanda y cosechas históricas gracias a la introducción del trigo transgénico en varios países del mundo.

Los bienes de capital en tiempos de crisis

En una coyuntura complicada para las importaciones y para los cultivos que requieren mayor cantidad de bienes, invertir en bienes de capital no resulta ser tan mala idea. Cuando nos vemos obligados a liquidar la cosecha, la inversión en maquinaria es una buena manera de asegurar ese capital.

Con el aumento cada vez mayor de la demanda de commodities, el campo argentino se posiciona cada vez más como un punto estratégico en la cadena productiva mundial. Y aunque el panorama actual de la crisis del gasoil nos nuble la visión a futuro, tampoco se debe olvidar que Argentina, además de destacarse por la rentabilidad de sus tierras, cuenta con una de las mayores reservas energéticas del mundo en yacimientos no convencionales.

Hoy, aunque los medios para usar esa energía no están completamente garantizados, desde todos los sectores políticos y empresariales existe un gran interés para que avance su desarrollo. Si el controvertido gasoducto llega a concretarse en los próximos años, impactará de lleno en la producción del campo.

Por eso, aunque parezca difícil, la inversión en maquinaria como sembradoras, cosechadoras, tractores, tolvas y cabezales debe pensarse con una visión estratégica de aquí a 10 años.

En suma: que el árbol no tape el bosque. Argentina sigue siendo un país con enorme potencialidad para la inversión agrícola.

 

 

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