“En el momento que lancé 73,44 mts. no lo podía creer, pensé en mi familia y Gustavo Osorio, para mí es un padre”

Se lo nota calmo, y con el rostro  que desborda felicidad. Sabe que “no hay que creérsela”, que todo recién empieza, que tiene hilo en el carretel para…

rato, y que a los 15 años está dando tres años de ventaja con respecto a los otros lanzadores de jabalina, ya que compite en la categoría sub 18. Brian Toledo, ese chico que sólo cuenta con el apoyo incondicional de su entrenador Gustavo Osorio (empleado de la escuela municipal de atletismo) y el acompañamiento fundamental de una política municipal que apuesta al deporte, y que entrenó con una jabalina que no se usó en el mundial de menores de Bressone, Italia, le acaba de dar una alegría enorme al alicaído atletismo argentino, llenando una página gloriosa para el deporte nacional y dejando nada más y nada menos que a Marcos Paz en los titulares de las buenas noticias.
Este chico, quien vive sólo con su mamá y sus hermanos, dialogó, junto a Gustavo Osorio, en exclusiva con este medio, y contó parte de su historia, conózcalo…
-¿Qué sentiste cuando apenas supiste que habías pasado a la final, y si imaginabas que obtendrías una medalla tan importante?
-No pensaba en la medalla, aunque si sabía que iba a luchar para obtenerla, en ningún momento me tiré para atrás.
-¿Cómo fue la etapa de clasificación, y como te atendieron cuando llegaste a Italia?
-Nos atendieron muy bien, con mucho lujo y privilegio. La clasificación fue lo más duro, en el primer lanzamiento no llegué a la corte, la distancia mínima para llegar a la final es 68,9. Pero yo estaba en duda, porque previamente había lanzado 4 ó 5 veces arriba de esa marca, pero el entrenador siempre estuvo muy seguro.
Yo llegué dos días antes que Gustavo, y me puse a entrenar con unos chicos del contingente argentino (8 jóvenes que practican diferentes especialidades de atletismo).
El joven deportista contó que fueron 12 los participantes de todo el mundo que llegaron a la final de lanzamiento con jabalina, a algunos ya conocía de entrenamientos anteriores. En la final él tuvo que realizar seis lanzamientos, y en uno de ellos pudo alcanzar 73,44 metros de distancia, su máximo que logró en torneos oficiales: «En ese momento pensé en muchas cosas, no lo podía creer, me emocioné mucho después del último lanzamiento. En ese momento me acordé de todos mis familiares y de Osorio que estuvieron todo el tiempo levantándome el ánimo. Para mi Gustavo es como un papá», expresó Brian.
Los gastos económicos que significó llegar a Italia fueron solventados por el gobierno de nación, en el caso de Brian, y por el gobierno municipal para Osorio.
-¿Te diste cuenta que conseguiste un logro histórico para el atletismo nacional?
-No. Creo que todavía no caí (dice entre risas).
Hoy por hoy Brian es el mejor lanzador de hasta 17 años de América, y contó cómo empezó esta pasión por el lanzamiento de jabalina: «Yo en cuarto grado iba a la escuela 15, y Gustavo me hizo lanzar pelota de softball, le gustó como lancé y después de eso me llamo para lanzar jabalinas a la tarde. Pero yo como tenía 10 años, iba corría, saltaba, y cuando tenía 13 empecé a lanzar jabalinas, una me dio en la espalda, y en ese momento me enojé y me fui a mi casa, no quería lanzar más y no fui por un tiempo. Luego de eso me llamaron para los bonaerenses, el primer año no fui a Mar del Plata, pero el segundo ya si, y ahí empezó todo».
-¿Qué te dejó esta competencia mundial en Italia?
-Mucha experiencia. Se sienten muchos nervios, y hay que aprender a resolverlos de la mejor manera, porque ahí todos tiran lejos, pero el que mejor resuelva es él que va a salir bien. Y por otro lado, también me llevé muchos amigos.
Brian, entre otras cosas, confesó que «en la final estaba enojado». Y aquí es donde el entrenador Gustavo Osorio, explicó que hay distintas estrategias: «Se trabaja estrategias técnicas que van a permitir que en el momento de la competencia sea agresivo, con él mismo, para que esa agresividad la pueda trasladar al lanzamiento. Cuando se acercan las situaciones límites, va cambiando su carácter, es todo un león. Cuando lanza tiene que mirar al infinito, para que la jabalina llegue al infinito. Fijamos como punto referencial las montañas. Había que lanzar fuerte para que a los demás les empiece a temblar las piernas, había que impactar y abrir la competencia. En el segundo lanzamiento Brian baja, le empezó a pesar que todos los demás había bajado su marca. Por eso en ese momento es clave la comunicación, hay que tenerlo bien fuerte mentalmente y levantarlo. Mejoró en el tercer lanzamiento, y quedan los mejores 8 participantes. En el cuarto lanzamiento no salió tan bien, le hablé y le dije que había que poner alma y vida, que tenía que visualizar y recordar todo lo que hicimos juntos, y después de eso sacó 73,44 metros».
Los entrenamientos se realizaban en La Trocha, en el club Pabellón y los lunes en el Cenard. «Hemos entrenado en el playón, usando la paralela, la bara, la soga y la astilla, y en pleno invierno a la noche encapuchados, para hacer el trabajo de fuerza. Uno ante todo esta formando personas, hay que trabajar en los valores y después en la parte como atleta, y hay que trabajar mucho en lo psicológico. Esto es el inicio, tenemos que seguir trabajando y sé que hay un largo camino por recorrer. Hay que tener un pie en Marcos Paz, y otro pie afuera para conseguir cosas», dijo el entrenador de Brian.
En el 2010 a Brian le espera el Sudamericano para menores, los primeros Juegos Olímpicos de menores y el mundial de juveniles que se hace en Canadá; el 2011 se presenta para el atleta un Sudamericano juvenil, un Panamericano juvenil; y en el 2012 se prevé que Toledo participe de los Juegos Olímpicos de Londres para mayores (que requiere una marca mínima de 77 metros, y que se espera que Brian la alcance, por su perfomance que está logrando).
Por su parte, el chico de 15 años, dice que nunca subestima a sus rivales, ya que cree que son todos iguales que él, y también aclaró: «Busco todo en cada tiro, lo hago como si fuese el último. Al principio cuando empezaba, capaz tiraba mal el primer tiro y ya me bajoneaba, pero aprendí que el primero no es todo, y quedan dos tiros más».
– ¿Qué dice tu familia de este logro, y cómo te recibió el barrio?
– Mi mamá esta feliz, están todos re contentos. Y el barrio me recibió bien, me tratan como siempre. Mucho no estoy en el barrio por los entrenamientos y los estudios.
En los últimos días el entrenador del atleta, el intendente Ricardo Curutchet y la secretaria de deporte del municipio ViViana Mignani estuvieron en la embajada de Hungría con motivo de la entrega de dos jabalinas voladoras «Neme», que son la de competición internacional, y fue el mismo campeón olímpico del año 76 en Montreal (Neme), quién conoció a Brian y decidió regalarle estas jabalinas, las cuales servirán para preparar al joven para los jueges olímpicos.
Las competiciones próximas para Brian son: viajar a Brasil para un Sudamericano de juveniles, y a Trinidad y Tobago para participar del Panamericano Juvenil. El 5 de agosto ya regresará a la Argentina, y para el resto de este año le esperan competencias nacionales.
«Cada lanzamiento lo disfruto hasta que cae y lo grito, es muy lindo. El esfuerzo acá es del entrenador y del atleta, no como en el fútbol que es un equipo de más personas», concluyó diciendo Brian en esta nota para HDI.
Mariano Plaza

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