“A Cañuelas iba a correr pedaleando por la ruta 6, porque no tenía un auto”

Ariel Martínez, uno de los mejores ciclistas de la historia de Marcos Paz fue 5 veces campeón argentino rural bike y 2 veces… subcampeón, aceptó un mano a mano con este medio, en una charla distendida, justo cuando debe hacer un receso obligado porque se acaba de quebrar la muñeca derecha, al finalizar la segunda fecha del lujanense: “Apenas gané y pasé la línea, un rival me rozó sin querer y caí con todo el peso del cuerpo sobre la muñeca, la misma que me había quebrado hace dos años”, resaltó con un poco de fastidio en su rostro.En las temporadas 2008/9/10 fue campeón argentino de relevos y fue 3 veces campeón argentino de rally, en Tierra del Fuego, una de las carreras más importantes del mundo del rural bike, deporte que se diferencia básicamente por el tipo de circuitos, ya que en mountain bike “todo es más empinado y se corre generalmente en Córdoba, o en la cordillera o en lugares serranos”.A los 35 años, Ariel se siente tan pleno como cuando arrancó a los 27. Fue un chico que arrancó pedaleando en el ciclismo común, luego fue papá, formó una familia, y retomó otro deporte parecido pero no idéntico al ciclismo convencional. “En una carrera de relevos, como te conté anteriormente, todo se corre de a cuatro corredores, es una especie de posta, donde se sale a fondo y cuando viene tu compañero te entrega un pasamanos. Generalmente nos dividimos 18 km cada corredor”. Ariel fue el único corredor de rural en actividad que ganó las tres carreras de relevos disputadas.“Este año que pasó estaba mejor que nunca, tuve que modificar el tema de la recuperación, tengo menos recuperación pero entreno más parejo, empece a entrenar todos los días, un muchacho de chivilcoy me dio un programa de entrenamiento, antes era más intenso en menos días”, dijo Ariel, quien siempre le agradece a Hendel Hogar, al Autoservicio La Esperanza, al Municipio por los vales de combustible que le otorga, y a Vairo, el equipo a quien representa, que le provee la ropa y un sueldo de 500 pesos mensuales. Aportes que le sirven y mucho para afrontar los gastos que conlleva correr. Generalmente se paga una inscripción de 150 pesos y sumados los gastos de los traslados, todo es dinero.Cuenta Martínez que en la primera fecha del Torneo Lujanense, uno de los de más peso de la zona, quedó resagado y pinchó. Pero en la segunda fecha, tuvo su reivindicación y ganó, en el torneo que el año pasado lo vio campeón. El problema de su actual lesión lo tuvo al final: “Ni bien paso la raya, Carlos Dinardo, de Chivilcoy, me pega en la bicicleta, cuando quiero reaccionar, quedo en el piso. Ahora tendré para dos meses de recuperación, me pierdo dos o tres carreras.. ahora quedo condicionado para entrenar, pero trataré de hacer cien kilómetros por día entrenando”.Hoy Ariel pertenece a la categoría Master A2, de 29 a 35 años, pero detrás de tantos triunfos, hubo una vida sacrificada y apasionante. Empezó a correr a los 16 años, después por cuestiones familiares tuvo que dejar, arrancó nuevamente a los 22 corriendo dos carreras en pista con 15 días de entremaniento y a los dos meses se quebró la clavícula entrenando en la ruta 6.  “Me quedé sin trabajo y tuve que dejar 5 años, a los 27 empecé con el rural. Después de estar 10 años parado. Empecé a correr con el equipo Vishuka, gané los cinco torneos argentinos en mi carrera y en dos llegué subcampeón. El año pasado lo gané en Federal, Entre Ríos, y todo se definió en una fecha”, dijo el quíntuple campeón argentino de Rural Bike, uno de los deportistas más destacados de la historia de esta localidad. “La idea es volver para la tercera del lujanense, y jugarme ahí y prepararme para la vuelta larga que da doble puntuación, que se larga en Carlos Keen, en este caso sería la cuarta y última fecha, torneo que defiendo el título”.-¿Qué objetivo te queda cumplir en este deporte? ¿Soñabas con ser campeón argentino?-Se me dieron más objetivos de los que yo esperaba o pedía. Mi sueño era correr un argentino y estar entre los primeros diez, en Bragado pude ganar y se me había pasado por la cabeza largar porque había llegado a lo máximo, después gané el segundo y ya entusiasmé, y con el quinto Argentino que gané el año pasado me entusiasmé. No me pongo un tope de edad para dejar, me siento igual que antes. Pensar que cuando arranqué no tenía en que ir a las carreras, a Cañuelas iba pedaleando…                    Mariano Plaza

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